miércoles, 2 de junio de 2010

Perdidos en la Nieve

Cronológicamente, tras el episodio de la cámara rota vino la cabaña con los compis de clase.



Un fin de semana muy completo en el que probé el "Ski" por primera vez en mi vida (y no sé si tendré oportunidad y ganas de repetir). El primer día íbamos cargados como burras; comida, bebida, cartas más fichas de poker, ropa e incluso llevaba yo los altavoces (por si acaso...). Con más de 13 Kg en la espalda y siendo novato, no es mala suerte caerse 13.000.000 de veces.
Al final decidí quitármelos y seguir a mis compañeros a paso ligero. (Los noruegos tienen un gen esquiador en su escandinava bio-estructura que les permite deslizarse por la nieve con elegancia y velocidad).
Llegado un tramo del recorrido en el que no encontrábamos señales, decidimos seguir unas marcas de rutas que había en los troncos de los árboles en mitad de la montaña... Con nieve por encima de las rodillas y haciéndose de noche, mis compañeros llamaban con el móvil a no sé qué número de atención al noruego-perdido pero a mí me parecía imposible que nos orientaran porque como referencia solo podíamos decir: "veo un pino verde a la derecha y un montón de nieve blanca en el suelo". En mitad de esta confusa situación me suena un SMS en el móvil con el siguiente texto: "Bienvenido a Noruega" (este SMS me llega siempre que me da cobertura una compañía diferente pero esta vez sonaba a recochineo).

Al final decidimos seguir caminando por un carril parcialmente helado que encontramos y tras divisar unas casitas pudimos preguntar, orientarnos y por fin encontrar la cabaña, hacer un fuego enorme y descansar junto a la chimenea.


Durante estos 3 días y 2 noches me gané el título de "Fireman" porque siempre estaba pendiente de la chasca y también hubo tiempo para jugar al trivial noruego (no acertaba ni con traductores), hacer barbacoas en el porche, jugar al poker (gané la partida y la estancia en la cabaña me salió del ala), cantar, beber, bailar, practicar el "Ski" con mejores resultados, leer, saborear los platos preparados por Elise y aprender algunas palabritas más de noruego (porque fui el único extranjero en la cabaña). [En las fotos, de derecha a izquierda aparece: Endre ganando al trivial, un español perdiendo al trivial y Kamila y en la otra foto: Elise, Endre de nuevo, Bent, Kristina y un español, todos con sus respectivas salchicas].


El último día escribimos en un libro nuestros nombres e impresiones y dejamos la cabaña (después de la limpieza de rigor) cabizbajos por los grandes momentos y pensando en las presentaciones que teníamos en clase en sólo unos días...

3 comentarios:

Francisca dijo...

Si el gen noruego conlleva el ski lo del fuego que sepas que te viene por el gen Navero jejeje esas buenas lumbres en el campo y chimeneas navideñas en casillas pasadas jeje un besazo!!!

Juan J. Bustos Pérez dijo...

Hay muchas cosas que me vienen por el "gen Navero"... arriba las lumbres y las hipnóticas llamas de una buena chimenea (y con chorizos en lugar de salchichas, eso está escrito!). 1 Beso salmónido.

Arrazola dijo...

Si es que los andaluces lo que no sepan hacer, es que no existe!!!

Publicar un comentario